Mis máquinas de coser

¿Cuántas máquinas de coser hacen falta para confeccionar ropa?
 
Esa era la pregunta que me hacía una y otra vez cuando empecé mis andadurías en la costura.
 
Por aquella época, no habían muchas páginas webs ni blogs dedicados a la costura (por eso me animé a abrir Mis Primeras Puntadas). Dedicaba horas a leer toda la información que encontraba por la red y me empapaba de los contenidos en los foros de costura de habla inglesa.

Mientras leía e indagaba, me sorprendió la cantidad de personas que contaban con 4 ó 5 máquinas de coser en casa (y no precisamente porque se ganaran la vida con ello). Cada vez que una chica comentaba que tenía más de 2 máquinas yo me echaba las manos a la cabeza pensando que era una locura tener tantas. Yo no tenía ninguna y por aquel entonces me hubiese conformado con una básica, que hiciera una puntada recta y una puntada zigzag.


Empecé mi camino como muchas; con aguja e hilo durante mucho tiempo y luego por fin me compré mi primera máquina de coser. Una Alfa Inizia sencilla y baratita, estupenda para mis comienzos.


Todavía la tengo porque la recuerdo con cariño y no quiero deshacerme de ella. La tengo reservada para trabajos forzosos (utilizar el ruffler durante mucho tiempo), o por si alguien conocido se anima y quiere aprender a coser con ella.

Después de unos años cosiendo, me animé y me compré la Overlock silvercrest porque al precio de 120€ era toda una ganga... y con ella comprobé que lo barato sale caro. 

Para mí, la remalladora fue una máquina de tortura, la odiaba. Odiaba utilizarla, odiaba enhebrarla... etc. Para conseguir que una costura me saliera bien, tenía que dedicar varias horas (sin exagerar) para ajustar las tensiones y al final siempre me cansaba y acababa conformándome con una costura regulín. Eso sí, nunca se me ocurrió pensar que la máquina fuese el problema, siempre pensé que la remalladora era demasiado compleja para mí... Con el tiempo me deshice de la máquina ¡La mejor decisión que pude tomar!


Luego llegó el momento en el que me apeteció cambiar a una máquina de coser todoterreno porque consideraba que la costura iba a formar parte de mi vida durante mucho tiempo y así fue como hace dos años entraron a mi vida las Jukis. Primero la máquina de coser... 


¡Una auténtica joyita! 💗 Desde la primera puntada me encantó. Cose capas y capas de telas sin dificultad, tiene funciones chulísimas como los ojales automáticos hechos por sensor, el enhebrador automático, el cortador de hilo automático, regulador de velocidad... etc. Tiene puntadas para dar y regalar y 4 abecedarios.




Además venía bien equipada con un montón de prensatelas, una mesa extensible que se acopla a la máquina y una rodillera para subir y bajar el presentatelas que permite tener las manos libres para poder manipular la tela.



Al cabo de unos meses con la máquina, estaba tan contenta con la Juki que me planteé comprarme una Overlock de la misma marca. Tenía muchas dudas porque la de Silvercrest no la pude manejar bien y pensaba que el problema lo tenía yo…

Después de mucho pensar, un día decidí que probaría suerte y me compré la Overlock Juki MO-1000. Recuerdo que cuando hice el pedido, el proveedor, me miró con cara sorprendida y me preguntó 2 ó 3 veces si tenía un taller de costura… Me imagino que estaría pensando lo mismo que yo cuando leía los foros 😁


¡Otra joya! 💗 Desde el principio he estado encantadísima con ella. Muy rara vez he tenido que reajustar las tensiones, da igual el material que esté cosiendo; punto, vaquero, polar... etc. Además tiene una función de enhebrado al aire (Aprieto un botón, se aspira el hilo y se enhebra sola) y es un gustazo usarla. A veces dudo y no sé si me gusta más la máquina de coser o la overlock…¡Las dos son una pasada!


Con las dos Jukis en mi poder, puse el freno y cerré el cupo de máquinas de coser, hasta que a finales del año pasado me crucé con la Singer de 1927 en perfectas condiciones y no me quedó más remedio que comprarla. ¿Quién podría resistirse a una antigüedad como esta?


Total que sin quererlo y sin apenas darme cuenta, he pasado de querer una modesta máquina de coser a ser propietaria de 3 máquinas de coser y 1 overlock. Me falta la recubridora para completar la colección, pero no me he animado por falta de espacio aunque... ¡Creo que pronto caerá!

¿Y tú? ¿También tienes más de máquinas de coser de las que esperabas tener?

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  1. Hola!

    Pues yo tengo dos. Empecé pidiendo prestada la Singer de mi madre, hasta que vi que ya la tenía más tiempo yo que ella, y que andar paseando una máquina de 30 años y 10 kg igual no era buen plan.

    Me compré una para mí, y tras mucho investigar me decidí por una Bernette, la 82E. Es mecánica, me gustan más que las computarizadas, y es una todo terreno. La he revisado este año por primera vez tras 6 años y solo porque necesitaba engrasar, jamás ha dado un problema. Estoy encantada.

    Luego me compré una overlock, la Singer que a veces venden en Lidl, 170 euros - los mejores gastados desde la otra máquina. Una vez que la tienes enhebrada ya está, tampoco me ha dado problemas (alguna vez no me he fijado que se había salido el hilo de un tensor y cosas así, pero nada más). Me hago mi propia ropa y la overlock es imprescindible para los remates de telas que se deshilachan. Odio tener que hacer zigzag a una tela antes de coserla, y con la overlock me salto ese paso. Mi costura siempre está enfocada a la economía de tiempo, ya que no dispongo de mucho para coser :)

    Esas son mis máquinas, ¡no las cambiaba por nada!

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